¿Sigues ahí?
02 de noviembre de 2018.
Hoy, quiero escribirte esta carta a ti.
¿Qué trae a mi boligrafo a esta hoja de papel? ¿Qué es lo que hace que mis manos no se puedan detener al escribirte? ¿De donde surgen estas ganas de decirte esto?
Son preguntas a las que, desgraciadamente, no tengo respuesta. Pero quizá tu si.
Hola, ya nos hemos visto antes, nos hemos escuchado antes, nos hemos leído y estudiado. Espero que te encuentres de maravilla el día de hoy.
Te preguntarás, ¿por qué llega esta carta hasta la puerta de mi casa?
Bien, te explicaré:
Me queda poco tiempo, meses, poco más... poco menos.
El punto, es que se me agota el tiempo.
Y sorprendentemente no me he imaginado otra cosa mas que estar contigo. Qué curioso, ¿no?
¿Por qué las personas tendemos a amar con más fuerza cuando sabemos que todo llegará a su fin? Aún no lo sé, es algo que todavía me queda por descifrar.
En fin, que la cosa es esta: No encuentro la forma de ser así de feliz como lo era contigo. Ya dame la receta, ¿no?
Pero más que una petición, te hago una invitación a ser feliz conmigo hasta el final. Te extraño muchísimo.
¿Sabes? Te he echado de menos en estos días, aunque no lo sepas, aunque no lo creas, mi corazón pregunta por ti y ya no sé que decirle, lo evado, pero el crudo silencio me delata.
Vuelve, preparé de esa avena con fruta que tanto te gusta, y hay café colombiano.
En fin, creo que no hay otra cosa más que decir, excepto que... claro, extraño el calor de tus brazos en estos fríos días.
te quiero, te amo, te todo.
- Por siempre tuya, Luna.
-i.

Comentarios
Publicar un comentario