Para no volver.
Vas a aprender nombres raros, me robarás las agendas y las plumas que me den las farmacéuticas.
Volveré a casa desahuciada, rota, y me llenarás de besos y sabré que no hay receta para tus labios ni dosis máxima para tu cuello.
Entre naproxenos y huevos fritos, entre corbatas y un estetoscopio perdido, olvidado, ¿qué importa cuando puedo escuchar tu corazón con mis propios oídos?
Tomaré tu pulso mientras beso tu mano, te acompañaré para que realices tus sueños, por eso será necesario más café, ojeras, tu voz en mi agenda, mis besos en tu espalda,exploración física completa, moribundos, agónicos de este amor que sentimos que se nos acaba.
¿Qué más da?
Si se supone que yo soy el doctor y sin embargo, tú terminas curándome, suturándom el alma. Quererte por razón necesaria y tratando de no olvidar tus besos...
Volveré a casa desahuciada, rota, y me llenarás de besos y sabré que no hay receta para tus labios ni dosis máxima para tu cuello.
Entre naproxenos y huevos fritos, entre corbatas y un estetoscopio perdido, olvidado, ¿qué importa cuando puedo escuchar tu corazón con mis propios oídos?
Tomaré tu pulso mientras beso tu mano, te acompañaré para que realices tus sueños, por eso será necesario más café, ojeras, tu voz en mi agenda, mis besos en tu espalda,exploración física completa, moribundos, agónicos de este amor que sentimos que se nos acaba.
¿Qué más da?
Si se supone que yo soy el doctor y sin embargo, tú terminas curándome, suturándom el alma. Quererte por razón necesaria y tratando de no olvidar tus besos...
... para no volver nunca más a este manicomio.
-i.


Comentarios
Publicar un comentario