Chimenea.


Qué dicha la vida.

Caminar descalzo por un buen sembradío. Respirar el aire que la naturaleza regala sin importar ni un poco el lucro.

Mirar a la persona que te enseña a volar sin despegar los pies del suelo.

Tomar la mano del guía perdido que te lleva a encontrarte.
Hablar del obscuro pasado que alguna vez te ha torturado y que hoy, bajo el rayo del sol es un simple recuerdo que te dejó marcado como el ser tan humano que hoy eres.
Hoy, bajo la luna, la penumbra no cubre mis penas, pues mi luz encontró el camino a casa.



-sc.

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