Tres miradas.
La primera mirada a veces es inevitable, sucede muy a menudo.
Y casi siempre, la historia termina aquí.
La segunda mirada es la más importante, ahí hay mucho en juego.
Y cualquier gesto extra, dice un mundo.
La tercera mirada, cuando se produce ya ha abierto la puerta.
Aunque la sonrisa sea tímida, aunque la sorpresa tiemble.
A partir de aquí, entre dos personas...
todo es posible.
-i.


Comentarios
Publicar un comentario