Mala suerte.
Perdía los boletos, las calles, sus maletas.
perdía el corazón.
Pedía el azul, le daban el rojo
pedía palabras, le daban silenco.
"Mala suerte"- decía - ya me acostumbré.
Y hace timepo perdió el vuelo y me dije:
- un día más con el, que suerte la mía.
Y nos perdimos en las calles.
Y yo cargué sus maletas.
- Qué suerte la mía
y encontré su corazón.
Le di palabras, silencios, colores.
Pero nunca imaginé
que yo era parte también
de su mala suerte.
-i.


Comentarios
Publicar un comentario