El tenía...
Tenía mas historias en tus ojeras que todos los libros juntos.
- ¿Te gustan los besos?
- Pero los tuyos.
- Si supieras que eres el sueño de los desvelados, la carne de un perro hambriento, mi amor, si supieras que eres la cura de un condenado.
Sesenta segundos
sístole y diástole
laten setenta y cinco veces.
Pronuncias un -te quiero- y este mundo...
deja de importarme un carajo.
-i.


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